domingo, 29 de noviembre de 2009

ENSAYO DE LA PELICULA

Titulo original: Thank you for smoking
País: Estados Unidos / Año: 2006

Director: Jason Reitman.

Protagonistas: Aaron Eckhart, Maria Bello.

Elenco: Cameron Bright, Adam Brody, Sam Elliott, Katie Holmes


Gracias por Fumar es una mirada brutalmente satírica a uno de los mayores debates que tienen lugar en las sociedades actuales. Nick Naylor (Aaron Eckhart), portavoz en jefe de Big Tobacco, se gana la vida defendiendo los derechos de los fumadores y a los fabricantes de cigarrillos en la cultura neo-puritana actual. Enfrentado a partidarios acérrimos de la salud decididos a prohibir el tabaco y a un político oportunista (William H. Macy), Nick emprende una agresiva campaña de relaciones públicas que incluye contratar a un agente de Hollywood (Rob Lowe) para que promueva el hábito de fumar en las películas. Nick dice que sólo está haciendo lo necesario para pagar la hipoteca, pero el escrutinio cada vez más grande de su hijo (Cameron Bright) y una muy genuina amenaza de muerte podrán forzarlo a que cambie su manera de pensar.

Es curioso cómo una misma película puede despertar elogios de parte de quienes están a favor y en contra de una misma cosa (en este caso, el cigarrillo).


La novela de Buckley no ocultaba su visión crítica hacia esos sujetos que, como el protagonista Nick Naylor (un estupendo Aaron Eckhart), se ganan la vida haciendo lobby a favor de industrias cuestionadas por sus efectos sobre la salud humana (en este caso se trata de las tabacaleras, pero podrían ser también las cadenas de comida chatarra, los agroquímicos o, como lo sugiere uno de los mejores “chistes” de la película, la telefonía celular).Cada cual tiene su talento”, dice Naylor, asumiendo al mismo tiempo que su profesión requiere “cierta flexibilidad moral”.


Lo que no hace la película es tomar partido ni a favor ni en contra, sino más bien abogar por el derecho individual a tomar decisiones conscientes e informadas. Prácticamente nadie sale bien parado (con excepción de Naylor y su entorno, claro), y esto incluye no sólo a políticos sino también a empresarios, periodistas, agentes de Hollywood y presentadores de televisión. Lo que sí hace es plegarse a la tendencia dominante en el Hollywood de hoy en día: nadie fuma en pantalla, ni siquiera los confesos fumadores como el propio Taylor, quien justo se queda sin cigarrillos cuando le vienen ganas de prender uno. Es una manera de satirizar una realidad absurda pero sin salirse de las reglas de juego. (Fuente: http://www.cartelera.com.uy/pelicula.php?id=1328)

La verdadera intención de esta película es hacer conciencia de cómo algo tan malo como el cigarro con un buen argumento y acomodando las palabras de una buena forma es capaz de convencer que no produce ningún daño y venderse fácilmente por lo que nos hace pensar que hoy en día se es capaz de venderse cualquier cosa y debemos tener la capacidad de saber diferir entre la verdad y la mentira, además que nos enseña que esta capacidad se puede utilizar tanto para ayudar como para perjudicar y cada uno puede decidir cómo usarla.

La película se establece en un escenario cada vez más común en nuestra sociedad, que es el de una familia disfuncional o mejor dicho una familia no tradicional, por lo que el protagonista no solo lidia con los problemas de su trabajo si no también con los de su familia y en especial con su hijo que al final se convierte en su mayor aprendiz, por lo que esté en muchas ocasiones se ve en la necesidad de hacer a su hijo entender la forma en que se puede argumentar en la vida para obtener lo que se quiere a través y exclusivamente por la forma de expresarse al sostener una conversación con las otras persona.

Al final de la película podemos observar que muchas veces la moral es tan flexible que puede pasar de un extremo a otro dependiendo de las circunstancias en que la persona se encuentre.

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